A partir del 12 de junio de 2025, las empresas españolas sujetas a la Ley 11/2018 de información no financiera deberán calcular su huella de carbono y elaborar un Plan de Reducción de Emisiones a cinco años, en línea con los compromisos de España para alcanzar la neutralidad climática en 2050 y los objetivos del Acuerdo de París.
Quiénes deben cumplirlo
El decreto afecta principalmente a:
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Grandes empresas y entidades de interés público, que superen los umbrales de empleados o financieros establecidos por la ley.
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Entidades del sector público estatal, que deberán inscribirse obligatoriamente en el Registro de huella de carbono del MITECO a partir de 2026.
Qué deben hacer
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Calcular las emisiones de alcances 1 y 2 cada año, usando factores oficiales de la Oficina Española de Cambio Climático.
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Diseñar un plan de reducción a cinco años con objetivos cuantificados y medidas concretas para disminuir las emisiones.
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Publicar los resultados de manera accesible, ya sea en informes de sostenibilidad o en la web corporativa.
Beneficios estratégicos
Cumplir con el RD 214/2025 va más allá del cumplimiento normativo y aporta ventajas concretas:
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Eficiencia y ahorro: identificar las principales fuentes de emisiones ayuda a optimizar recursos y reducir costes.
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Acceso a financiación sostenible y mejora en licitaciones públicas.
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Reputación y credibilidad: mostrar objetivos y avances refuerza la confianza de inversores, clientes y proveedores.
Las empresas que comiencen a planificar en 2025 podrán contar con un inventario de emisiones sólido y un plan de reducción bien estructurado, reforzando su competitividad y anticipándose a futuras exigencias regulatorias y del mercado.
Para ello, los expertos recomiendan utilizar metodologías reconocidas como GHG Protocol o ISO 14064, definir objetivos cuantificados a cinco años y revisar periódicamente los avances. Un enfoque riguroso no solo garantiza el cumplimiento normativo, sino que aporta credibilidad y coherencia a la estrategia climática de la organización.
En este contexto, el RD 214/2025 se convierte en un catalizador del cambio, impulsando a las empresas a integrar la sostenibilidad en su modelo de negocio y a posicionarse con mayor solidez ante clientes, inversores y la sociedad.